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Reflecrítica a la película “Man of Steel”

21 Jun

Reflecrítica a “Man of Steel”

Sabía que la nueva película de Superman, “Man of Steel”, me iba a decepcionar, no lo niego, está bien hecha, mantiene la atención, pero Henry Cavill debería tener una mandíbula más cuadrada, eso sí, está tronadísimo, pero por muchas razones, el personaje… NO ES SUPERMAN!!!
Russell Crowe no es Jor-El, Ayelet Zurer si la pega de Lara, Diane Lane no es Martha, Kevin Costner no es Jonathan, y Perry White se convirtió en Perry Black (Laurence Fishburne), ¿para cubrir alguna cuota de raza?, y Jenny, en lugar de Jimmy Olsen, ¿fue para cubrir alguna cuota de género?; sólo falta que en la próxima añadan a un sodomita, para hacer feliz a la minoría (quizás de un 3%), de homosexuales y lesbianas.
Lois Lane se convirtió en pelirroja (Amy Adams), y Lina Luna/Lana Lang ahora tiene el cabello negro, eso no me molesta, de las novias de Superman siempre me gustaron más las pelirrojas (Lina Luna y Lori Lemaris).
El rollo que se tiran en Krypton era innecesario, ya bastante tensión tenían los “El” tratando de poner a salvo a su hijo de la destrucción de su planeta, la copia, o referencia, a “Mundo Feliz” de diseñados genéticamente sin relaciones sexuales, se acerca más a las reinvenciones de la historia a mediados de los 80’s; es irónico que una raza que destruyó su medio-ambiente, monte “dragones” como los Na´vi de Pandora en Avatar.
El holograma omnisciente de Jor-El, ¿lo propuso algún espiritista o practicante de religiones orientales que creen que los demonios son “espíritus guías”?
Todo ese rollo de inadaptado y víctima de bullying se los compra quien no haya leído los comics en que aparecía Superboy, lo que sí está bien presentado es la figura paterna cariñosa, que le inculca valores, pero salvo un comentario breve de que sus padres le ayudaron a desarrollar el uso de sus poderes, se enfatiza más el asunto de mantenerlos en secreto, al grado de dejar morir a Jonathan a causa de un tornado… bah!, y doble bah!
Los Kent eran adultos mayores cuando encontraron y adoptaron a Kal-El, aunque fueron rejuvenecidos por un virus extraterrestre en alguna historia de Superboy; sin embargo, ambos murieron cuando se contagiaron de una enfermedad tropical, poco después de la graduación de preparatoria de su hijo adoptivo. A mediados de los 80’s reescribieron la historia, pero en esa versión Jonathan no se muere, y los poderes se desarrollaron paulatinamente hasta llegar a la adolescencia; y Clark/Kal nunca le hubiera dicho a Jonathan que él no era su padre!!!
En cualquiera de las historias, cuando Clark entró a la escuela, se mudaron de la granja a Smallville, y allí tuvieron una tienda de abarrotes, así que no creció en una granja como Zod le señala en la película.
Zod es otro personaje que se apega poco al del comic, hubiese esperado que sus seguidores fueran réplicas de sí mismo; Faora Hu-Ul (Antje Traue) se apega más, aunque no presentan sus conocimientos de Klurkor (arte marcial kryptoniano).
El traje se ve bien, pero no es el azul, y digan lo que digan los criticones, faltan los calzones rojos y la S en la capa; el traje está más ad hoc con “The Last Son of Krypton”, uno de los Supermen que inventaron cuando tuvieron la loca idea, en 1992, de que Doomsday lo matara.
Es increíble que hayan complicado tanto el asunto de la “Zona Fantasma”, bastaba con una especie de proyector, para enviarlos y sacarlos de allí; y el “world engine”, ¿se lo pidieron prestado a Galactus (el villano de los 4 Fantásticos)?, ups, esos son héroes de Marvel!
La pelea en Metropolis al más puro estilo de Avengers (más Marvel), o de alguna serie japonesa, no es congruente con el estilo de Superman, él se hubiera ido a la Luna para evitar daños en la Tierra.
¿En qué estaban pensando cuando hacen que Superman mate?, ni siquiera Christopher Nolan (uno de los productores), hizo que su obscuro Batman (The Dark Knight), matara al Joker!!!!!
¿Superman yendo con un cura?, aunque sus autores (Jerry Siegel y Joe Shuster) eran judíos él como buen representante de un habitante del Medio-Oeste americano, era un típico WASP (White Anglo-Saxon Protestant); ¿qué no saben que Clark creció asistiendo a la Escuela Dominical en la Iglesia Metodista, y que aún siendo adulto, consultaba al ministro de su iglesia?; poco importa que el Metodismo hoy esté en tercer lugar, atrás de Bautistas y Católicos en las preferencias religiosas de Kansas.
No obstante, ese toque de cristianismo, sí me gustó, así como la declaración que hace cuando el General Swanwick le cuestiona en cuanto a su fidelidad a Estados Unidos, y él responde: “General, I grew up in Kansas”, para mí es el equivalente a decir: I’m proud to be an american!
Si ligamos esta con la del Colonel Nathan Hardy (Christopher Meloni): “This man is not our enemy”; ¿tenemos una declaración política, o el deseo de pensar, que los migrantes no son enemigos de la Nación?, aunque haya casos recientes que señalan lo contrario.
Y cuando Zod dice: “No matter how violent, every action I take is for the greater good of my people”, ¿es una crítica a la CIA, al Pentágono, o a la National Security Agency/Central Security Service (NSA/CSS)?
Que la “S” simbolice esperanza, y que la humanidad deposite su confianza en ella, es un toque más del halo mesiánico de Superman, que… a sus 33 años, no fallece, a pesar de confiar en el ser humano; una presentación muy típica del postmodernismo, que trata de eliminar los absolutos, reduciéndolo todo al relativismo de una postura individual.
Pero la Verdad, verdadera, verdaderísima, es que ya tenemos un Mesías, que sí murió, pero resucitó, y como símbolo de esperanza, lo que fue el instrumento de su muerte, pero también de su victoria, la Cruz.
El problema con todas las versiones postmodernas de Superman (incluida esta), es que es un héroe que tiene valores que hoy no están de moda, a quien se le puede tachar de idealista, su ética no tiene grises, las cosas son blancas o negras, buenas o malas, no es indiferente a la injusticia, para él, el pasado y el futuro, son tan importantes como el presente, no busca lo inmediato, sino algo permanente, a quien le importa la veracidad del mensaje, y no que sólo sea capaz de convencer, no es un consumista, sino alguien que produce.
Por lo anterior el final es incongruente con esta época, en la que cualquiera puede pasar desapercibido del resto de sus congéneres, en donde los vecinos no se conocen, ni se quieren conocer, y en la que a través del internet no sólo puedo enterarme de lo que sucede al otro lado del planeta, sino realizar un trabajo, cobrar, comprar y pagar sin contacto humano.
Que Lois Lane no supiera la identidad secreta de Superman, era parte de la trama en el comic, y uno de los motivos era protegerla de los villanos a quienes Superman enfrentaba.
Por cierto, otro punto a favor de la película, son las “mujeres” de Superman, incluyendo a la mesera, a la villana, a las madres y a Lois Lane.
Pero, lo vuelvo a repetir, esta vez como una enérgica protesta, la película divierte, pero NO ES SUPERMAN!!!!!
Prefiero al “panzón” de George Reeves, y demás actores, de la serie de televisión de los 50’s, aunque fuera en blanco y negro, y no en 3D, que sólo tiene algunos relieves, pero nunca sientes que los objetos se te vienen encima.
¡Más rápido que una bala, más poderoso que una locomotora, capaz de saltar el edificio más alto!
¡A luchar por la justicia!

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